Carta nr 11

[Sobre la formación espiritual, profesional, humana y doctrinal-religiosa en el Opus Dei; también designada por el íncipit Divinus magister, lleva la fecha del 6 de mayo de 1945 y salió impresa en enero de 1966].

Contenido

La Carta comienza recordando cómo Jesucristo formó a sus Apóstoles (§§1-3). Hoy día, es el Espíritu Santo quien principalmente forma a los cristianos, como Maestro interior (§§4-7). En el Opus Dei hay una formación específica, laical, diferente de los estados de perfección, que lleva a buscar la santidad en medio del mundo (§§8-12).
La formación específica en la Obra capacita para vivir con fidelidad la propia vocación, concretamente la santificación del trabajo, porque la vocación profesional es parte de la vocación divina (§§13-18).
Esa formación es continua y cubre diversos aspectos: humano, espiritual, doctrinal religioso, apostólico y profesional (§§19-21). A continuación, explica la función de la peculiar vida de familia del Opus Dei en esa formación (§§22-23).
La formación espiritual lleva a la contemplación, a la piedad, a la humildad (§§24-32). Tiende a hacer personas libres, capaces de actuar con responsabilidad (§§33-35)
La formación doctrinal religiosa apunta a la fidelidad al magisterio de la Iglesia y requiere un estudio serio (§§36-38). Toda la formación se funda en la confianza (§39).
A continuación aborda la formación apostólica (§§40-43), que lleva a sentir el peso de las almas que están lejos de Cristo y a saber que el cristiano «realiza su apostolado con su vida toda, corriente y ordinaria, cuando mete el fermento de Cristo en los ambientes y estructuras en que se mueve; cuando, con la palabra y el ejemplo —con el testimonio— enciende una luz en el alma de sus amigos, de sus compañeros de profesión y oficio, de sus vecinos; cuando santifica su hogar y no ciega las fuentes de la vida» (§41c).
La Carta termina recordando que la formación tiene que cuajar en obras, sin temer las críticas o la oposición (§§44-45).