Este estudio, en palabras del mismo autor, se propone explicar algunas facetas del significado que los conceptos de fuero interno y fuero externo tienen en el derecho canónico. Para ello es preciso exponer previamente ciertas cuestiones fundamentales acerca de la potestad de régimen o de jurisdicción.
Uno de los milagros más sorprendentes al que asistimos es el de la acción de la gracia en un alma. Cada vez que un corazón percibe de algún modo el calor de Cristo, y decide abrirse para conocer mejor esa fuente de alegría, siempre, aunque sea a escondidas, se produce el milagro. Con frecuencia, quien ha promovido ese acontecimiento –deseándolo, rezando porque se produjera, facilitando que esa persona se pusiera frente a Cristo– se convierte en testigo de excepción, y contempla con respeto ese encuentro de la libertad personal con la gracia de Dios.
Narra San Lucas que Jesús «convocó a los doce y les dio poder y potestad sobre todos los demonios, y para curar enfermedades. Los envió a predicar el Reino de Dios y a sanar a los enfermos» (Lc 9, 1-2). Su corazón desea que el mensaje de salvación llegue cuanto antes «a las ovejas perdidas de la casa de Israel» (Mt 10, 6).