Usted está aquí: Algunos libros útiles para la lectura espiritual > V Teología > V.1 Sagrada Escritura > Pueblo, Iglesia y Reino de Dios

Libros de lectura espiritual

Miércoles, 02 Noviembre 2016

Pueblo, Iglesia y Reino de Dios

Por Antonio GARCÍA MORENO

Antonio García Moreno, Pueblo, Iglesia y Reino de Dios, Rialp, Madrid 2003, 248 pp.

Los tres términos del título indican el contenido del libro y conducen al lector al tema central que es el Reino de Dios. No dan a entender que sean las tres partes o tres capítulos; son más bien tres elementos complementarios de la misma realidad. Haciendo suya una frase de Cerfaux, el autor señala que «la Iglesia es ya el Reino en trance de realizarse» (p. 101), al hilo del n. 5 de Lumen Gentium afirma que «en la Iglesia se realiza el Reino» aunque de manera incipiente y parcial (p. 103) y en otro lugar dice «al fin y al cabo, la Iglesia no es otra cosa que el Pueblo de Dios» (p. 133).

El objetivo del libro, por tanto, es exponer desde el punto de vista bíblico, teológico y ascético-pastoral lo que encierra la expresión Reino de Dios. Los tres capítulos de que consta el libro son tres ángulos desde donde se contempla la misma realidad, aunque el autor, desde su honestidad intelectual, adelanta que no pretende agotar todas las cuestiones que pueden plantearse al abordar un tema de tanta envergadura.

El capítulo primero, Panorámicas sobre el Reino, presenta una visión de conjunto del tratamiento del Reino en el Antiguo y en el Nuevo Testamento. Con lenguaje sencillo recorre la historia de la salvación poniendo de relieve cómo la soberanía de Dios resplandece ya en el relato de la creación, queda reflejada durante la etapa monárquica tal como la relata la Historia Deuteronomista, y se anuncia en la predicación de los profetas. Con rigor de experto, y huyendo de tecnicismos inútiles, el autor explica la proclamación del Reino en los Evangelios y en los Hechos de los Apóstoles. El último apartado de este capítulo es una exposición impregnada de honda piedad del puesto de honor que María la Virgen ocupa en la proclamación del Reino.

El capitulo segundo, E1 Pueblo y el Reino, aborda un aspecto importante y muy de hoy, la religiosidad popular como expresión de la respuesta del pueblo sencillo al mensaje del Evangelio. Reelabora una conferencia que pronunció como parte de la XXX Semana misional de Burgos en el año 1979, y que sigue teniendo actualidad y fuerza. Pone de relieve cómo el Reino de Dios «se desarrolla y crece dentro de la gente que forma el Pueblo de Dios, en cuyas entrañas late y anima el Espíritu Santo» (p. 166). Los más sencillos fueron los que con mayor calor acogieron a Jesús y su mensaje; ya en el Antiguo Testamento se narra que Dios quiso elegir un pueblo como propio, hacer con él una Alianza, e irlo preparando hasta que, como señala Lc 1, 17 «el precursor preparó un pueblo bien dispuesto» para acoger al Mesías (cfr. p. 141). Tanto en el Nuevo Testamento como en la vida de la Iglesia se constata que el pueblo llano, aunque a veces se muestra hostil y refractario al mensaje cristiano, tiene un fondo de autenticidad y una predisposición congénita a aceptar el Reino de Dios.

En el capítulo tercero, Los bienes del Reino, se desarrollan con tino y naturalidad los elementos centrales del Reino: la salvación en todas sus vertientes, personal, comunitaria y escatológica, el don de la vida tanto la terrena como la espiritual y eterna, la unión con Dios en cuanto anhelo intimo del hombre y como exigencia ascética, la posesión de la tierra, exponente de la historia de la salvación y símbolo de la bienaventuranza, el consuelo, la misericordia, y la filiación divina, máximo don y reflejo del Reino.

A pesar de que el libro está escrito sin ambiciones científicas, no carece de hondura bíblica y teológica. Las notas abundantes colocadas al final de cada capítulo son buen exponente de ello. Sin interrumpir la lectura de lo esencial abren un panorama espléndido para el lector interesado en una profundización más precisa. El libro, como otros muchos del mismo autor, será leído con gusto y aprovechamiento por quienes sienten afán por fundamentar su fe y su vivencia cristiana en el mensaje de la Biblia.

Santiago Ausin (original en Scripta Theologica 36 (2004) 707-708).

Información adicional

  • Categoría: V.1 Sagrada Escritura
  • Materia/temática: 3.Comentarios a la Sagrada Escritura
Modificado por última vez en Lunes, 07 Noviembre 2016