Casos de teología moral

Se ha cometido un asesinato y el acusado al inicio niega su culpabilidad y señala a un pariente. Después se retracta y asume la culpa, pero el abogado sospecha que lo hace para encubrir al verdadero homicida.

Policarpo, sacerdote joven, se encuentra en otro país, cuyo idioma habla bien ayudando en una parroquia. El día antes de su partida, acude a confesarse una mujer que se acusa de haber abortado. Como se muestra profundamente dolida, decide absolverla y le pide permiso para poder informar al párroco, pues piensa que puede remitir la censura.

Miércoles, 02 Febrero 2011

Sobre el testamento biológico

Godofredo ha seguido en las noticias el caso de Anastasia, una chica joven que, como consecuencia de un accidente de tráfico, ha pasado 10 años en estado vegetativo, hasta que falleció. A raíz de esto, se ha planteado dejar algunas disposiciones en un Testamento biológico.

Miércoles, 02 Febrero 2011

Sobre la “muerte cerebral”

Ticia, viuda y madre de cuatro hijos, es una buena cristiana. Su hijo mayor, Cayo, ha tenido un grave accidente. Después de tres días en coma profundo, los médicos comunican a Ticia que “Cayo está en estado de muerte cerebral” y le sugieren la donación de los órganos. Ticia no sabe si Cayo está realmente muerto.

Ticio, médico católico, ha aconsejado siempre la abstinencia a los matrimonios serodiscordantes, esto es, aquellos en los que uno de los dos cónyuges está infectado por el virus del SIDA. Sin embargo, últimamente, al asistir a un congreso de médicos católicos, se ha sentido aislado por un grupo que opinaban, que en esos casos la utilización del preservativo no va contra la dignidad del acto matrimonial. No sabiendo cómo hacer frente a ese tipo de argumentos, decide aconsejarse con don Prudencio.

Ticio y Caya conviven desde hace 6 años, y tienen una hija de tres años que está bautizada. Se han unido civilmente hace poco, después de que Ticio obtuviera el divorcio de su anterior matrimonio con Sempronia (celebrado en la Iglesia). Ticio y Caya desean recibir los sacramentos y regularizar su situación.

Un sacerdote castrense celebra habitualmente dos misas diarias, pero de vez en cuando, le invitan en la diócesis a concelebrar una tercera misa.